PATRICIA BOFILL

STATEMENT

Concibo mi trabajo como un proyecto a largo plazo, que se va construyendo en el tiempo. Una obra en marcha, en evolución continua, abierta, siempre cambiante.

Toda búsqueda, toda confrontación con el exterior se dirige hacia el interior de uno mismo. La fotografía es para mi un medio de cuestionamiento, un pretexto para preguntarnos quiénes somos, explorar nuestra relación con el mundo, conectar con nuestro ser esencial e íntimo. No hay camino, lo sabemos, se hace camino al andar, respirando, viviendo. A menudo nos sentimos desorientados, perdidos. Paramos, salimos a la superficie, respiramos, cogemos aire, nos volvemos a sumergir. Aceptamos la incertidumbre como parte esencial del proceso creativo. Nos olvidamos de la meta y de toda intención de alcanzarla. Dejamos de pensar en los aciertos, fluimos en el acontecer, armonizamos lo consciente con lo inconsciente, disfrutamos del camino.

Mis imágenes buscan sintonizar con el silencio, con el insondable misterio que late tras el ensordecedor y abrumador ruido del mundo. Aluden a lo intangible, a esa dimensión de la existencia que está más allá de lo visible, de lo aparente. Allá donde la razón no llega y aparece el asombro.

Me interesa el mundo que presenta la imagen y su poder visual para evocar, sugerir, crear una emoción, más allá de su valor de representación. Trato de desnudar la imagen, despojarla de todo lo anecdótico, reducir al mínimo toda referencia a lo ‘real’, a ese ‘mundo exterior’ que creemos reconocer y poder nombrar, de manera que la mirada apenas tenga puntos de apoyo donde sostenerse, y procurar así una percepción más intuitiva, menos mediatizada por la palabra.