PASAJESPasajes gira entorno la idea de luz como metáfora de visión, de entendimiento, pero también entorno el valor de la sombra, de la densidad y espesura de la oscuridad como metáfora de lo inaprensible, de lo que permanece oculto y no alcanzamos a ver. La luz es tratada como elemento expresivo. Una luz que no alumbra la escena, sino que construye la imagen, que dibuja formas, que nos sitúa en otro lugar.
Pasajes centra su interés en el mundo que crea la imagen y en su poder visual para evocar, sugerir o crear una emoción. La relación de la fotografía con lo real pierde, así, relevancia. En las imágenes las cosas adquieren otra apariencia, pierden su escala, su contexto, la relación con el espacio que ocupan; se ven así alteradas formal y conceptualmente.
Una fotografía que no pretende constatar la existencia de lo representado, que no busca su razón de ser en el reconocimiento de lo fotografiado, sino en la mera percepción de la imagen. Así, la importancia no recae en el objeto representado, ni en su relación con el mundo ‘real’, sino en la propia forma de la imagen, en el espacio que crea la fotografía. Una fotografía que trata de no restringir ni encorsetar el significado de las cosas, haciéndolas aparecer de manera distinta, dotándolas de otros significados.